martes, 25 de marzo de 2008
La Gran Mentira al final de los 60,s
Llegó U.S.A. a la Luna?
La
llegada del hombre a la luna está en cuestión. ¿Es verdad que Amstrong
no llego a la luna sino que era todo un montaje de los Estados Unidos
para ganar la carrera espacial? Pasarán siglos y todavía la gente se
preguntará si el hombre llegó realmente a la luna.
De hecho no se sabe dónde ni cuándo surgió el primer rumor o acusación
acerca de la veracidad de este hito de la carrera espacial, pero lo que
sí es demostrable científicamente es que el hombre llegó a la luna y
que las naves y equipo que utilizaron para dichas misiones siguen allí.
Estos son algunos de los hechos que demuestran fehacientemente que el
hombre pisó la luna:
CONSPIRACION? MONTAJE DE EE. UU.? LOGRO CIENTIFICO? LAS CLAVES:
Una de las tareas que tuvieron que llevar a cabo los astronautas fue la
colocación de unos espejos reflectores en la superficie lunar para
determinar mediante un láser situado en la Tierra la distancia entre
nuestro planeta y la luna. Cualquier científico que tome dichas medidas
certificará que dichos espejos están en los lugares cercanos a los
puntos de aterrizaje de las naves y de hecho tales medidas se llevan
tomando desde entonces por parte de observatorios astronómicos de todo
el mundo. Las muestras de rocas lunares que tomaron los astronautas
están disponibles para los investigadores, perfectamente catalogadas.
En fotografías tomadas por misiones no tripuladas posteriores al último
alunizaje se pueden apreciar los lugares donde fueron abandonadas las
naves y el material utilizado en las misiones Apollo. Estas fotografías
están disponibles para el público en general y son de fuentes
diferentes, ya que fueron tomadas por misiones tanto americanas como
rusas.
Fotografías de la Tierra desde la cápsula: a menos que la cápsula
estuviera fuera de la órbita terrestre y a una distancia considerable
de nuestro planeta, no se podrían haber tomado fotos en las que se
viera nuestro planeta en su totalidad. Y quizás la más importante... si
realmente hubiera sido un fraude, y se pudiera demostrar con tal
facilidad, ¿por qué los soviéticos, archienemigos de los
estadounidenses en aquella época, no hicieron tal acusación? La
respuesta es sencilla: no existe tal conspiración, y el hombre, para
nuestro orgullo y regocijo, sí llegó a la Luna. Caminó por ella, llevó
a cabo experimentos, y cuando los viajes a la luna dejaron de ser
noticia, se decidió que el ingente gasto ya no era justificable.


